América y Chivas en caída libre, y no pasa nada

Gerardo Velázquez de Léon

Simplemente, perder dos o tres partidos seguidos no significa nada para buscar un lugar entre el uno y el 12 de la tabla

Cuando se disputa una fase previa a la Liguilla, en la que los equipos con 20 puntos se meterán a pelear por el título, es aventurado establecer que exista crisis deportiva. Simplemente, perder dos o tres partidos seguidos no significa nada para buscar un lugar entre el uno y el 12 de la tabla.

América perdió se segundo partido seguido. Miguel Herrera ha lanzado la responsabilidad a los jugadores, esos mismos que él llevó y que debe dirigir, de los que debe sacar la mejor versión. Pero no, se obstinó en culparlos, porque él nunca se equivoca.

La nula y característica autocrítica con la que camina Herrera puede ser contraproducente, porque no hay nada peor que echarse al equipo encima. Herrera se mantendrá en la dirección técnica, pero el contrato multianual que acaba de firmar no representa continuidad en su cargo, solamente los resultados.

Si no hay título en diciembre, será inaguantable mantenerlo. Su jefe y buen amigo, Santiago Baños, no será quien tome esa decisión, será desde la oficina de Joaquín Balcarcel, el hombre fuerte de futbol en la empresa.

Así que el vínculo afectivo entre presidente-entrenador se rompería por lo más delgado, y no desde Coapa, sino desde Santa Fe. Tiene tiempo Herrera, pero no se le puede permitir a este equipo que siga navegando en la oscuridad, como fue en los dos partidos pasados.

Ese raquítico nivel, la imposibilidad de reaccionar cuando va abajo en el marcador, indisciplina de futbolistas y una alarmante falta de ideas, estrategia y capacidad para mejorar desde el banquillo, factores para valorar. En Chivas también hay alarma en la directiva.

Los futbolistas han ignorado a Ricardo Peláez; no le hacen caso, no tiene autoridad. Uriel Antuna y Alexis Vega tienen todo el derecho de irse de farra en sus días libres; esa no es la profundidad del caso, es que este país tiene más de 60 mil muertos por Covid-19.

A ellos ya les dio y nadie puede asegurar que no les pueda volver a dar. Por eso, observarlos bebiendo, con un grupo musical atrás de ellos, es un reto a sus directivos, quienes habían sido laxos y permisivos con este tipo de indisciplinas.

Ahora, que estén a dos días de un partido en una fiesta de esa categoría, tampoco habla de la seriedad a la profesión que tienen esos jugadores. Víctor Manuel Vucetich se convierte en el hombre fuerte del Guadalajara, algo que le quedó gigantesco a Peláez.

Más allá de ser el responsable de los jugadores a contratar, la dirección deportiva de Chivas ha sido una caricatura en orden, disciplina y seriedad; por eso, el DT asumirá el control tan necesario y tan urgente para este alicaído equipo.

@gvlo2008 - [email protected]

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